Las oportunidades para superar las fragmentaciones sectoriales y geográficas hacia ecosistemas comunes de innovación son especialmente valiosas para el desarrollo productivo, ya que una mayor productividad permite, entre otras cosas, distribuir más bienes y servicios entre la población (OCDE, 2023). Sin embargo, existen retos específicos y comunes en las industrias extractivas y de servicios que requieren un enfoque colaborativo e innovador para resolverse.
El Sector Extractivo, concretamente las mineras, forestales y energéticas, necesitan operaciones eficientes para seguir siendo competitivas y sostenibles desde el punto de vista medioambiental. Para lograr un desarrollo sostenible y productivo es necesaria una investigación interdisciplinaria que desarrolle soluciones específicas para cada contexto basadas en datos y contribuya a la transformación tecnológica. La optimización de los procesos industriales para la sostenibilidad mejorará el mantenimiento predictivo y la optimización de procesos, y abordará las ineficiencias en sectores como el de los permisos de inversión minera. Las innovaciones dentro de las industrias extractivas minimizarán el consumo de energía y la generación de residuos, contribuyendo directamente a la mitigación del cambio climático.
En cuanto al Sector de Servicios, concretamente en sanidad, educación, comercio y finanzas, los retos en gestión, desigualdad y eficiencia son urgentes. En el sector sanitario, los largos tiempos de espera para los procedimientos médicos, la asignación ineficiente de los recursos hospitalarios, el acceso desigual a los servicios sanitarios y la falta de integración entre los proveedores sanitarios públicos y privados se deben a que la adopción tecnológica suele ser lenta y los datos sanitarios críticos se infrautilizan para elaborar políticas.
Implementar soluciones disruptivas con un fin público que incrementen el valor social, económico y ambiental en sectores productivos clave, catalizando la producción de conocimiento desde un enfoque transdisciplinar.
Impulsar un nuevo modelo de transferencia tecnológica para acelerar la transformación sostenible y productiva del país.
Convertirnos en el asesor de confianza dentro de ecosistemas colaborativos para el desarrollo de innovaciones de propósito público mediante soluciones tecnológicas disruptivas que respondan a los principales retos del desarrollo sostenible y productivo del país.
Para maximizar su impacto público, el CLIPP hace hincapié en la transferencia de conocimientos como eje estratégico integral:
La demanda potencial de los servicios tecnológicos del Centro, tanto en el sector extractivo como en el de servicios, se impulsa, en primer lugar, desde los requerimientos productivos de las alianzas estratégicas, la aceleración de la transferencia de ideas valiosas del ecosistema y la formación de profesionales para la implementación efectiva de innovaciones disruptivas. En este sentido, el Centro actuará como facilitador y articulador entre la academia y las organizaciones públicas o privadas. Nuestro objetivo es implementar soluciones disruptivas con un propósito público que incrementen el valor social, económico y ambiental en sectores productivos clave, catalizando la producción de conocimiento desde un enfoque transdisciplinario. Para ello, el Centro innovará y creará caminos para que el conocimiento y la experiencia de la Academia puedan cruzar el camino hacia las esferas públicas y crear soluciones colaborativas.
Industrias extractivas, concretamente en minería, silvicultura y energía.
Industrias de servicios, concretamente en sanidad, educación, comercio y finanzas.
El edificio se emplaza en el corazón de la ciudad de Santiago, formando parte del eje más importante de esta ciudad. Este lugar estratégico no solo se encuentra en el centro, sino que es parte del eje institucional conformado por la Universidad de Chile y el plan de renovación urbana del sector, conectándose con espacios clave como el Campus Andrés Bello, VM 20, el GAM y el Museo de Bellas Artes. Su ubicación destaca como un valor agregado para la ciudad y la comunidad universitaria.
Nuestro Co-Laboratorio de Innovación, ubicado en el centro de la ciudad, conecta espacios para el fortalecimiento del tejido ciudadano y fomenta la colaboración entre diversos actores. Este espacio busca ser un punto de encuentro para generar soluciones creativas que impacten positivamente en el desarrollo social y urbano.
La propuesta institucional para la fachada combina diseño y funcionalidad, integrando dos materialidades principales que responden al contexto social y geográfico del edificio.
El primer piso destaca por su robustez y seguridad, gracias a un revestimiento de acero microperforado, diseñado para impedir el acceso de personas ajenas. Este material será seleccionado cuidadosamente considerando espesores y modelos que se adapten a las necesidades específicas del proyecto.
En los niveles superiores, se proponen paneles móviles de metal desplegado con una densidad adecuada para permitir el paso de la luz cuando están cerrados. Estos paneles también protegerán las ventanas y podrán desplazarse para maximizar el ingreso de luz, mejorar la ventilación o facilitar la mantención de elementos como aires acondicionados y la propia fachada. Este diseño aporta dinamismo y una identidad corporativa adaptable a los eventos de la ciudad.
Con esta propuesta, el edificio adquiere una identidad única que lo posiciona como un símbolo en el consciente colectivo. No solo representa las capacidades y el espíritu innovador del Co-Laboratorio, sino que también consolida a la Universidad de Chile como un referente destacado en innovación a nivel nacional.